El paraíso fragmentado de Manuel Vilariño

NUEVO DEPÓSITO

EL PARAÍSO FRAGMENTADO

DE MANUEL VILARIÑO

25 de noviembre de 2016Mañana: Presentación a la prensa20:00h: Conferencia Fernando Castro Florez. El paraíso fragmentado de Manuel Vilariño

El próximo 25 de noviembre tendrá lugar, en el Museo de Belas Artes da Coruña, la presentación de la obra El paraíso fragmentado,
una pieza monumental del fotógrafo Manuel Vilariño, ofrecida por el
propio autor en calidad de depósito. Este hecho, además de avalar la
incipiente sección de fotografía del museo, supone para esta institución
una oportunidad única de poseer y exhibir una obra fundamental dentro
del panorama artístico actual, seleccionada para formar parte de lana
Bienal de Venecia de 2007, y realizada por uno de nuestros más reputados
e internacionales fotógrafos. La obra de Manuel Vilariño El paraíso fragmentado (1999-2003), uno de
los proyectos más emblemáticos de su producción artística, es un
monumental políptico construido a partir de quince fotografías de
idénticas dimensiones que, asociadas entre sí, producen una composición
que casi que podría parecernos abstracta, pero que, en realidad, maneja
los mismos elementos a que nos tiene acostumbrada su fotografía:
animales muertos, manipulados y asociados la otros objetos con una clara
intencionalidad estética, mientras reflexiona sobre aspectos como la
vida, los ciclos vitales y el sentido del tiempo, a través de su
apasionada observación de la naturaleza. Y es que el tema de la muerte
es esencial en su producción artística, dotado de tal carga de
melancolía que su contemplación resulta muchas veces inquietante.La
pieza, presentada en la Bienal de Venecia en el año 2007, formó parte
de la exposición titulada Mitologías, una retrospectiva del fotógrafo
coruñés, Premio Nacional de Fotografía en 2007, que incluía treinta
obras realizadas en su tierra natal a lo largo de su vida, y que
presentaba un recorrido por su particular visión de naturaleza: los
animales, los plumajes de las aves, las escamas de los reptiles, los
bodegones, los paisajes, las montañas, las ondas del océano y las
nieblas del horizonte, visiones que tienen que ver con la dimensión de
la melancolía y la presencia sombría de la muerte. La
trayectoria fotográfica de Manuel Vilariño, en la que conviven el blanco
y negro y el color, se inicia en los años 80 como un continuado intento
de fusionar valores de la naturaleza con aspectos de cariz cultural, en
un panteísmo obxectual que oscila entre los extremos del religioso y el
profano, del sagrado y del proscrito. Su interés por la poesía, los
místicos, y los discursos filosóficos, transitan entre las luces y las
sombras de su concepción de la fotografía como una puesta en escena de
las entrañas y profundidades del pensamiento poético. Nociones en torno
al límite, el sagrado, el sublime, o la soledad del tiempo en el devenir
de la vida y la muerte, reposan en las metáforas de sus composiciones,
de una belleza austera, protagonizadas por animales (lagartos, aves),
acompañados a veces de otros elementos alegóricos como calaveras,
frutas, verlas o herramientas.

CONFERENCIA

Fernando Castro Flórez: El paraíso
fragmentado de Manuel Vilariñ
o

25 de noviembre de 2016, a las 20:00 horasPara completar la presentación
del nuevo depósito, Fernando Castro Flórez, filósofo especialista en
estética, crítico de arte y profesor de Estética y Teoría de las Artes
de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), impartirá una conferencia
que versará sobre esta obra del artista, tratando de la particular
visión de Manuel Vilariño en torno a los animales, los paisajes, las
naturalezas muertas y visiones que tienen que ver con la dimensión de la
melancolía y la presencia sombría de la muerte.