Lugrís Vadillo, Urbano
Urbano Lugrís Vadillo (Vigo, 1942-A Coruña, 2018). Proviene de una familia de artistas, su padre fue el pintor Urbano Lugrís y su abuelo el escritor Manuel Lugrís Freire.
Aunque estudió Náutica durante principios de los años 60 y estuvo embarcado desde 1965 hasta 1971, siempre pintó de forma autodidacta y logró realizar su primera exposición ya en 1962 en A Coruña. Sus inicios a principios de los 60 son informalistas y abstractos, cercanos a las propuestas de César Manrique, y no representan lo que será la gran mayoría de sus obras, caracterizadas por una estética entre lo surreal y lo hiperrealista. Durante sus estancias en el mar pinta en su camarote, crea paisajes marinos entre lo real y la ficción, inspirados en lo que ve y en los relatos de Julio Verne, que lo marcaron desde niño, con un ambiente lúgubre y fantasmal.
A principios de los 70 toma la decisión de centrarse en su faceta como artista y se traslada a Madrid, etapa en la que se abre más al color y en la que colabora con el galerista Rottenburg. En los 80 vuelve a Coruña, realiza pocas exposiciones y se centra en desarrollar su arte, que incluye la figuración pero manteniendo los motivos anteriores: el mar o las arquitecturas. Durante los años 90 podemos hablar de la etapa de plenitud de color, destacando el uso del amarillo. Se adentra cada vez más en el mundo de lo onírico y lo fantasioso, con una técnica exquisita que manifiesta en las miniaturas que pinta dentro de los propios cuadros.