Imaxe:

Cristo en la cruz

Autores/as:
Cronología:
1612[ca]-1624[ca]

ATRIBUIDO A LUIS TRISTÁN

Sobre un fondo de paisaje en el que se ve al fondo la ciudad de Jerusalén, una sencilla composición en la que destaca la figura de Cristo en la cruz, con las piernas cruzadas y cuatro clavos en los pies, el paño de pureza atado a la derecha y una calavera a sus pies. Siguiendo las recomendaciones de austeridad que se establecen en el Concilio de Trento, el arte barroco descartará las composiciones medievales llenas de personajes que distraían la contemplación del motivo principal y aparece la figura solitaria de Cristo en la cruz. Por otra parte el predominio realista del barroco representa plenamente el sufrimiento humano del Hijo de Dios, Cristo se representa aún vivo, echando la cabeza hacia atrás y elevando los ojos al cielo exhala su último suspiro. Los pintores fieles a los evangelios muestran las tinieblas invadiendo la tierra en el momento en que Jesús expira. La calavera a los pies de la cruz evoca la leyenda medieval de que en ese mismo lugar estaba enterrado Adán, convirtiéndose en un símbolo que indicaría al cristiano que Jesús con su sacrificio salva a la humanidad del pecado original.

Ficha técnica

Número de inventario:
276
Materia / Soporte:
Lienzo
Contexto cultural / Estilo:
Barroco
Autores/as:
Cronología:
1612[ca]-1624[ca]
Clasificación:
Pintura
Iconografía:
Religiosa. Evangélica
Procedencia:
Asignación. Usucapión: Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional. Junta Delegada de Incautación, Protección y Salvamento del Tesoro Artístico (Decreto 10 de octubre de 1963, nº 2527/63 (Ministerio de Hacienda))
Historial:

En la tablilla que estaba en la parte inferior del anverso del marco se catalogaba como obra atribuible a Luis Tristán.

Medidas:
Con marco: Altura = 67,5 cm; Anchura = 42,8 cm; Profundidad = 4,5 cm
Lienzo: Altura = 58 cm; Anchura = 33 cm
Técnica:
Pintura al óleo
Objeto:
Cuadro