Se representa a Dolores Piñeiro Toimil, madre del pintor Felipe Bello Piñeiro. Es el único que se conserva completo de los siete conocidos y dedicados a su madre. Es posiblemente el mejor de los retratos efectuados por Bello Piñeiro, faceta a la que se dedica especialmente en los primeros años para posteriormente hacerlo casi en exclusividad al paisaje.
El retrato es sencillo en su composición, en una pose en la tradición de la pintura realista de finales del siglo XIX, y técnicamente trasluce conocimientos académicos de veladuras y barnizados.
Se representa a Dolores Piñeiro Toimil, madre del pintor Felipe Bello Piñeiro. Es el único que se conserva completo de los siete conocidos y dedicados a su madre. Es posiblemente el mejor de los retratos efectuados por Bello Piñeiro, faceta a la que se dedica especialmente en los primeros años para posteriormente hacerlo casi en exclusividad al paisaje.
El retrato es sencillo en su composición, en una pose en la tradición de la pintura realista de finales del siglo XIX, y técnicamente trasluce conocimientos académicos de veladuras y barnizados.