San Bernardo
Ficha técnica
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Obra restaurada
Estado de conservación
La talla de madera dorada y policromada presenta fisuras en rostro, problemas de adhesión de la capa pictórica y el dorado que, en ciertas zonas, han derivado en faltas y desprendimientos, así como abundante suciedad superficial y de depósito, adherencias de origen graso (cera de velas) y numerosos repintes envejecidos y de mala calidad que afectan especialmente a la totalidad de la base de la escultura, manto y carnaciones.
Análisis
La pieza fue analizada en colaboración con la Universidade de Santiago de Compostela, se le realizó un TAC y un estudio dendrocronológico. Este proceso está recogido en la revista Gallaecia, nº38 (2019)
Restauración
La intervención de restauración consistió en el sentado puntual de zonas con riesgo de desprendimiento, limpieza y eliminación de repintes y recubrimientos envejecidos, eliminación mecánica de restos de cera de velas, estucado y reintegración cromática de lagunas y aplicación de protección final.
Figura masculina de cuerpo entero y de pie sobre una base rectangular. La figura de San Bernardo de Claraval, monje y abad cisterciense, tiene la cabeza tonsurada para indicar su renuncia a la vida mundana y está caracterizado como un hombre joven, imberbe y de facciones delgadas con las que el santo solía ser representado a causa de su ayunos y austero modo de vida. Está sosteniendo los objetos que tradicionalmente identificaban a los abades, como el Libro de la Regla monástica que sostiene con su mano izquierda y el báculo abacial que sujeta con su mano derecha. La mitra situada a sus pies sería significativa de la renuncia a una dignidad eclesiástica o al uso de esta prenda. Se cubre con la cogulla blanca, una holgada vestidura con largas mangas de boca ancha que formaba parte del hábito monástico y era usada por los monjes en los rezos de coro. Las vestiduras de color blanco que caracterizaron a los cistercienses se enriquecen en esta figura con motivos estofados dorados siguiendo la estética barroca que alcanza sus manifestaciones tardías en los inicios del siglo XVIII.