Se trata de un bestiario simbólico en el que describe sus propias metáforas enlazadas con el primitivismo y el medievalismo. Todo eso con animales reales e imaginarios que son plasmados con tinta marrón. Estilísticamente, se refleja la influencia del estilo románico, con aquellos códices y libros miniados que trataban de recopilar todos aquellos ser que formaban parte del mundo animal. En su bestiario, Luis Seoane recoge un recopilatorio de ser híbridos, harapientos e incluso divertidos, que forman parte del imaginario poético gráfico y simbólico de Galicia.