Las técnicas de Goya

Una constante en la creación de sus estampas será la realización previa de numerosos dibujos en los que define los rasgos básicos del motivo. Las partes trazadas con lápiz sirven de directriz para fijar las líneas de aguafuerte, mientras que la sanguina o tinta aguada marcarán las zonas procesadas posteriormente con aguatinta o de aguada.

Sobre la plancha de cobre pre dibujada, Goya retoca y corrige el dibujo final para después imprimir una o dos pruebas de estado donde que anotaba la necesidad de nuevos retoques hasta obtener el efecto deseado. Finalizado el proceso, se entintaba la plancha y finalmente se imprimía. También dominará con destreza el uso de la aguatinta, con la que lograba los efectos de luces y medios tonos similares a las veladuras.

A partir de Los Desastres, experimenta con la aguada, técnica que le permite obtener efectos cercanos a la delicadeza de la tinta china acuarelada.

Incansable en su afán de aprendizaje y perfeccionamiento se valdrá de útiles de grabado como buril, punta seca o ruleta para acentuar los detalles e incrementar las tonalidades, dar expresividad a las figuras y enriquecer los fondos.