La donación de Elvira Álvarez Vega
Obras de Antonio Tenreiro
Hijo del arquitecto del mismo nombre es un pintor prácticamente autodidacta y uno de los artistas gallegos de mayor vocación internacional, viajando por múltiples países de Europa, cuyos paisajes se van a convertir en fuente esencial para todas sus acuarelas y gouaches. Tenreiro estudiaría en la Escuela de Arquitectura en Madrid, escalonándose en 1952, al tiempo que asistía en ocasiones a las clases de Desnudo del pintor Benedito. Desde muy temprano, ente 1950 y 1955, cuando trabaja básicamente con aguadas, comenzará a obtener premios por sus acuarelas. Ya en estos primeros momentos denotaría una clara pasión por las corrientes francesas, residiendo en distintos momentos en París, durante los años cincuenta y sesenta, pero visitando también Suiza, Austria, Países Bajos o Alemania, exponiendo en distintas ciudades y trabajando en un estudio de arquitectura en Suecia. Se asienta con todo en A Coruña, lo que no le impedirá seguir viajando y realizando exposiciones. Posteriormente, durante los setenta, centrará su creación pictórica en la técnica del óleo. A lo largo de los años van a ser preponderantes en su obra los paisajes: imágenes de las marinas gallegas y de campos o montañas. Aunque también pintará bodegones, retratos y autorretratos, todo de una clara influencia francesa, acercándose a menudo a los pintores fauves, especialmente en el cromático. En general, debemos destacar su maestría en el trabajo del color, que se irá suavizando progresivamente a lo largo de su carrera como pintor, al tiempo que pasará por distintos momentos, tendiendo más al sombrío, al fauvista, o el luminista.