Imagen oculta

El examen radiográfico del lienzo permitió visualizar una rectificación en la composición de la figura humana pintada originalmente. Se hizo visible el cuerpo de perfil de una figura masculina, de aspecto ya maduro y con una larga barba, que está sentada ante lo que parece ser una sencilla mesa o atril y sujetando con una mano un objeto de escritura.

Estos trazos figurativos hacen pensar en personajes religiosos que fueron  representados escribiendo, como el apóstol Pablo, el evangelista Juan, San Agustín o San Jerónimo. Pero algunas particularidades del contexto histórico-artístico del cuadro son las que llevan a formular la hipótesis de que pudiera tratarse de este último.

En la pintura religiosa de Collantes se contabilizan varias representaciones de San Jerónimo. Como sucedió con la imagen de San Pedro arrepentido, la imagen de San Jerónimo se propagó ampliamente por Europa en el contexto religioso de la Contrarreforma católica, que potenció la representación de su imagen como penitente y asceta dedicado a la oración. Además, la Iglesia también quiso remarcar su continua dedicación al estudio de los textos sagrados, que dio sus frutos en la traducción de la Biblia al latín que el papa Dámaso le encargó la finales del siglo IV, conocida como la Vulgata. Mostrar su faceta de estudioso y escritor resaltaba su consideración como Doctor de la Iglesia por la influencia que tuvieron sus escritos para la explicación de las verdades de la fe católica frente a las doctrinas protestantes.

La figura oculta situada en el lienzo recuerda una de las imágenes más comunes para representarlo en esta época: como eremita inmerso en el paisaje para indicar su renuncia a las banalidades mundanas, situado al lado de una gruta o entre los árboles y en soledad para poder meditar y escribir sobre temas sagrados.

 

Equipo SEM

    

Radiografía completa

Radiografía san Pedro