LA BARCA DE CARONTE. La travesía vital de Isaac Díaz Pardo
El pintor de caballete
Esta sección se inicia con su formación de la mano de su padre, el escenógrafo, grafista y artista plástico Camilo Díaz Baliño, y finaliza en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando en 1942, gracias a una bolsa de estudio que le concede la Diputación de A Coruña.
Los años cuarenta marcan su primera etapa pictórica que se caracteriza por un clasicismo en el que muestra un dominio pleno del oficio y que perfecciona estudiando los grandes maestros en el Museo Nacional del Prado y en los viajes de estudio a Italia.
Posteriormente, ya en la década de los cincuenta, sus experiencias en diseño cerámico alumbran la etapa intermedia, en
que la pincelada se vuelve más suelta y expresiva.