Correa de Vivar, Juan

Mascaraque
-
1510[ca]
Toledo (m)
-
1566

Juan Correa de Vivar (Mascaraque, Toledo, c. 1510-Toledo, 1566). Ya en 1527 su nombre aparece ligado a Juan de Borgoña, su maestro, y a otros pintores toledanos con los que colabora a menudo, sobre todo en Toledo: Pedro de Cisneros y Francisco Comontes. Poco a poco su personalidad artística se afianza en solitario, desprendiéndose de las influencias de su maestro y recibiendo las novedades artísticas contemporáneas. En la década de 1540 pasa por la asimilación de formas renacentistas del círculo de Rafael, pero también por la influencia de Leonardo y sus discípulos en sus modelos, influencia posiblemente recibida del foco valenciano. Bajo estas premisas en la década de 1540 realiza obras como el conjunto de San Martín de Valdeiglesias en Madrid. En la siguiente década se hace más patente la influencia de Rafael y sus figuras adquieren un mayor sentido monumental. En la última década de su vida aún incorpora a su estilo nuevas influencias, como la sensibilidad y el dramatismo de Morales o el manierismo de Alonso Berruguete, que cristaliza en dramáticas expresiones faciales y alargamiento de las figuras. Correa mezcla en sus composiciones esquemas de muy variada procedencia, por lo que con frecuencia en sus obras conviven elementos arcaicos y modernos. Sus figuras son, en general, elegantes y armónicas con un modelado blando inmerso en un dibujo de amplios trazos. Su cromatismo, al principio de tonos más agrios al modo de Juan de Borgoña, se modifica en la década de 1540 cuando comienzan a aparecer los primeros tornasoles típicos del manierismo que se desarrollan plenamente en las dos décadas siguientes, aclarándose entonces su paleta, asemejándose más con la de Juan de Juanes.

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