Alrededores de un convento
Ficha técnica
Proviene del extinto Museo de Arte Moderno, por O.M. de 29-04-1947.
Vino al Museo como una obra del belga Carlos de Haes; con anterioridad a 1986 se le apreció la firma auténtica, escrita a la orilla, entre las rocas.
EXPOSICIONES:
Año 1970. Exposición de Arte Español. Museo Nacional de Tokyo y Museo Municipal de Kyoto. Mayo-Noviembre.
Año 1998. Casimiro Sainz y Sainz. Sede: Museo de Bellas Artes de Santander. Agosto-Septiembre.
Referencias a Exposiciones, que aparecen en la parte parte posterior del cuadro: Etiquetas: III Ynternatio...(nale) Kunstaustellung- München 1888/Nr.¿2245? (¿2215?)/Name des Absenders.(al) Nº RT. / Arriba dch.: Exposición de Arte Español /caracteres japoneses/ Lugar y fecha/Tokyo Museo nacional de Tokyo 1970. 5.1- 6.28/Kyoto Museo Municipal de Kyoto 1970. 7.4- 8.23/Organizada por/Dirección General de Bellas Artes del/Ministerio de Educación y Ciencia de España/Museo Nacional de Tokyo/Municipio de la ciudad de Kyoto/Asahi Shimbun (Diario Asahi)/Patrocinada por: /Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón/Organismo Estatal de Asuntos Exteriores/caracteres japoneses.
La vida del pintor Casimiro Sainz (1853 Matamorosa, Cantabria) se ve alterada por unas circunstancias adversas que quebrantarán progresivamente su salud física y mental hasta terminar sus últimos 8 años ingresado en un sanatorio Psiquiátrico en Carabanchel Bajo, Madrid. Aún así en los años setenta va estudiar a Madrid y en la Academia de San Fernando entra en contacto con Carlos de Haes y sus enseñanzas realistas, con Palmaroli descubre las escenas burguesas de interiores y el progresivo carácter preciosista de estilo fortunyano y conoce los nuevos planteamientos artísticos y lumínicos de Aurelio de Beruete.
En Madrid pinta sus parques urbanos, jardines y paisajes del entorno como la Ribera del Manzanares o lugares castellanos en los que irá aplicando las novedades estéticas con una pintura cada vez más clara, diáfana y unos juegos lumínicos que harán que la realidad paisajística vaya cediendo protagonismo al efecto puramente pictórico de la luz y color.
Pero como pintor cántabro, durante los veranos de su formación regresa a Matamorosa y sale a pintar a plain- air el paisaje norteño. A mediados de los setenta hace un grupo de obras en que reitera el motivo de las persistentes neblinas que cubren y acotan la profundidad del paisaje enlazándole con el cielo encapotado: "Las nieblas de Izarra", "Pueblo campurriano," "Bajando la niebla en Campoo", "Paisaje con rio y árboles" "Tarde de niebla en la aldea" y posiblemente también pinte ahora este cuadro de "Alrededores de un convento".
En el vemos una traslación verídica de la naturaleza al lienzo, sus distintos verdes muestran un ambiente norteño saturado de humedad. Y la composición del paisaje responde a una articulación que a menudo el pintor repite: un primerísimo plano con un remanso de tranquilas aguas seguido de una amplia franja de vegetación acotada por un celaje de atmósfera cargada. Estructura y saturación que nos trasladan a los paisajes que pintaba su profesor Carlos de Haes durante sus viajes por los países del Norte de Europa. Con una luz atemperada de reminiscencias tardorrománticas, carente de los destellos que tiene la obra madrileña, y con una pincelada menuda configura ese pueblo de interior lleno de verdad y silencio.
No solo es en los veranos de su formación cuando Casimiro Sainz pinta paisajes de Cantabria; desde la segunda mitad de la década de los 70 y principalmente desde 1881, su frágil salud le obliga cada vez con más asiduidad a retirarse al Norte para restablecerse y tranquilizarse. Incluso pasa largas temporadas en Montesclaros, monasterio y sanatorio en cuyos alrededores y en momentos de mayor recuperación sale a pintar. Así tiene diferentes cuadros de sus entornos, de nuevo con una luz contenida tardorromántica, ambiente norteño y pincelada minuciosa, contrariamente a la realizada en Madrid suelta amplia, gestual y luminosa en definitiva supone regresar a un tratamiento involutivo de menor modernidad en obras como "De paseo en Montesclaros", Montesclaros", "Convento de Montesclaros" o "Convento de las Caldas".