Arrepentimiento de San Pedro

Cronología:
1630[ca]-1656[ca]

San Pedro aparece en el lateral izquierdo del lienzo sentado sobre una roca y vestido con la túnica azul verdosa y el manto ocre que la tradición religiosa le asignaban. Para representarlo, Collantes sigue el modelo creado por José de Ribera en el siglo XVII para mostrar el episodio del arrepentimiento de Pedro, que como narran los evangelistas, ocurre después de negar conocer a Jesús la noche de su prendimiento. El santo tiene las manos cruzadas en un gesto de súplica, el rostro vuelto hacia el cielo y lágrimas en los ojos. A su lado, sobre la roca aparece uno de los atributos que habitualmente lo acompañan, una llave, que hace referencia a la llave del Reino de los cielos que Jesús le promete. Como artista de formación tenebrista Collantes ilumina intensamente la figura del apóstol para destacarla sobre el fondo de unas ruinas en sombra y lo sitúa en uno de sus característicos paisajes en los que el claroscuro del primer término queda matizado con la apertura del paisaje que abre la mirada hacia la lejanía luminosa y en los que distribuye de forma escalonada arboledas de follaje tupido, remansos de agua, peñascos, troncos rotos y pequeñas construcciones.

Ficha técnica

Número de inventario:
1922
Materia / Soporte:
Lienzo
Contexto cultural / Estilo:
Barroco
Cronología:
1630[ca]-1656[ca]
Clasificación:
Pintura
Iconografía:
Religiosa. Santos. Apóstoles
Procedencia:
Asignación. Donación: Goy de Silva, Ramón (16/10/1951)
Historial:

En el año 1929 pertenecía a D. Francisco Pérez Asencio ( Jerez de la Frontera), que la presentó como obra de Diego Velázquez en la Exposición iberoamericana celebrada en Sevilla. Estudios posteriores de Alfonso Pérez Sánchez y Diego Angulo Íñiguez la clasificaron como obra de Francisco Collantes.

EXPOSICIONES:
Año 1929- 1930: Exposición Iberomericana de Sevilla. Palacio de Bellas Artes, Sevilla.
Año 2000: Las lágrimas de San Pedro en la pintura española del Siglo de Oro, Museo de Bellas Artes de Bilbao
Año 2000: As bágoas de San Pedro na pintura española do século de ouro, Museo de Belas Artes da Coruña

Medidas:
Con marco: Altura = 130,2 cm; Anchura = 187,5 cm; Profundidad = 8 cm
Lienzo: Altura = 107 cm; Anchura = 170,5 cm
Técnica:
Pintura al óleo
Objeto:
Cuadro

Obra restaurada

El laboratorio de conservación y restauración del Museo de Belas Artes llevó a cabo el tratamiento de la obra Arrepentimiento de san Pedro, una pieza del pintor barroco español Francisco Collantes, datada entre 1630 e 1656.

En este proyecto resulta fundamental la colaboración iniciada en el año 2016 con la Universidad de Santiago de Compostela, a través de su Unidad de Arqueometría RIAIDT (Red de Infraestructuras de Apoyo a la Investigación y al Desarrollo Tecnológico) y de la Fundación Rof Codina, que hicieron posible las probas analíticas y de diagnóstico, que dieron como resultado interesantes aspectos desconocidos del lienzo, revelados mediante las radiografías en las que se muestra una imagen oculta.

 

San pedro antes

Antes 

San pedro después

Después

 

Estado de conservación


El primer paso fue el diagnóstico y evaluación de los daños producidos en la pieza, la capa pictórica se encontraba en un estado de suciedad perceptible en las tonalidades oscurecidas de la pintura. Además, destacaban faltas de pintura, deformaciones, zonas erosionadas y numerosos  repintes de épocas pasadas. En el reverso, el lienzo presenta gran cantidad de suciedad y manchas de grasa.

El soporte también estaba en mal estado de conservación, con una tela de refuerzo desencolada y con una gran costura, además de presentar grietas y ataque de insectos en el bastidor.

 

Proceso de restauración


El proceso de restauración se inicia en 2012 y, después de realizar los análisis del estudio técnico, comienza la intervención mediante la consolidación del soporte, tanto del lienzo como del bastidor. Se elimina la tela de refuerzo, se corrigen las deformaciones y se coloca un nuevo bastidor.

En la intervención de la capa pictórica se llevó a cabo una limpieza de la misma, la eliminación de los  repintes anteriores y la reintegración de las faltas de pintura para la aplicación final de un barniz que la proteja durante las próximas décadas.