Imaxe:

Un canal (Holanda)

Autores/as:
Cronología:
1877[ca]-1884[ca]

Carlos de Haes de origen belga se traslada a Málaga siendo todavía un niño, pero en 1850 con veinticuatro años y en plena etapa de madurez formativa decide regresar a Bruselas donde permanece durante cinco años que serán esenciales para conformar su estilo posterior. 
Allí, por una parte, conoce lo más señalado de las vanguardias europeas que se mueve entre París y Bruselas y que estaba representado tanto por los paisajes plenairistas pintados, en los bosques de Fontainebleau, por artistas franceses del grupo de Barbizón (quienes a su vez conocían y admiraban la pintura inglesa de John Constable). Como, por la contemporánea escuela belga de Teuveren a la que pertenecía el paisajista Joseph Quinaux que fue decisivo en el modo de pintar del natural de Haes. Por otra parte, Haes también descubre y estudia la tradición paisajista holandesa del siglo  XVII pudiendo seguramente admirar  paisajes con arboledas, caminos y riachuelos de aguas ensombrecidas por arboledos de los pintores Meindert Hobbema o Jacob Van Ruisdael 
Tanto esa tradición paisajística como las vanguardias confluyen en esa voluntad por registrar con verosimilitud la fisonomía propia de la tierra, mostrar el país con su orografía y celajes cubiertos y tormentosos. Con todo este bagaje adquirido, Haes ya en España va a caminar por la senda de ese realismo registrando numerosos parajes de la geografía peninsular y centrando especialmente su interés en la captación de sus efectos luminosos 
Tras la muerte de su mujer en 1876, abandona los fuertes contrastes lumínicos generados por la luz del sol meridional y viaja a Francia y Holanda, donde el ambiente es más grisáceo y los cielos más encapotados para centrar su atención en especial en la captación de esos efectos atmosféricos.  
Esta obra del canal, realizada durante su viaje a Holanda denota ese conocimiento de Haes de los antiguos parajes holandeses, con sus ríos o canales de mansas aguas, con pequeñas barcas varadas en sus orillas o el frecuente merodeo de aves acuáticas. Y, en esta obra hace uso, además, de un recurso muy recurrido por muchos artistas holandeses y de Barbizón como es el estudio de la luz y sus reflejos sobre el agua o los efectos de sombreado generados por las arboledas, tema sobre el que ya incidiera también el inglés John Constable o que el francés Charles- Francois Daubigny plasma magistralmente en paisajes pintados desde su bote sobre los ríos Sena u Oise.

Ficha técnica

Número de inventario:
32
Materia / Soporte:
Papel
Lienzo
Contexto cultural / Estilo:
Realismo
Autores/as:
Cronología:
1877[ca]-1884[ca]
Clasificación:
Pintura
Iconografía:
Paisaje
Procedencia:
Depósito: Museo Nacional del Prado (17/02/1928)
Historial:

Depositado por el desaparecido Museo de Arte Moderno, por R. O. 17-02-1928. Este cuadro está enmarcado junto con otras cinco obras con nº de inv. 33, 34, 35, 36 y 37.

EXPOSICIONES:
Año 2014: Auga doce, Fundación Cidade da Cultura de Galicia, Museo Centro Gaiás, Cidade da Cultura, Santiago de Compostela, 21-03-2014 a 14-09-2014.

Medidas:
Papel: Altura = 15 cm; Anchura = 39 cm
Técnica:
Pintura al óleo
Objeto:
Cuadro