El descubrimiento de la Púrpura

El autor

Theodoor Van Thulden fue un pintor, dibujante y grabador flamenco. Entró en el Gremio de San Lucas de Amberes en 1626, del que fue decano hacia 1640. Entre 1631 y 1633 visitó Francia, donde tuvo conocimiento de la pintura manierista de la escuela de Fontainebleau, y en 1636 participó en otro proyecto de Rubens, la realización de los diseños para la Torre de la Parada en Madrid. En estas pinturas, logró un estilo independiente, al contrario que otros autores que realizan sus lienzos a la manera de Rubens. También fue reclamado para realizar cuadros de altar, en los que siguió la línea de Van Dyck o Gaspar de Crayer, creando un tipo de pintura donde destaca la monumentalidad de las figuras, al modo de Rubens, que fueron ampliamente difundidas a partir de grabados.

 

El mito

La historia cuenta que durante un paseo de Hércules con su perro por la playa de la ciudad de Tiro, el animal mordió un caracol marino y su boca se tiñó de color púrpura, descubriendo uno de los pigmentos más apreciados en la antigüedad. El hallazgo del tinte púrpura, un color que se convirtió durante siglos en símbolo de prestigio y de la realeza, quedaba así vinculado a un episodio mítico y a la ciudad fenicia de Tiro, el principal centro comercial del pigmento en la antigüedad.

 

La obra

El lienzo formaba parte de la decoración de la Torre de la Parada y Thulden tomó como modelo el bosquejo realizado por Rubens que se conserva en el Museo Bonnat de Bayona (Francia) donde sigue la historia que relata en el siglo II el escritor griego Julio Pólux en Onomasticon. En la pintura vemos a Hércules identificado con la piel del león y un carcaj con flechas y a su perro con el hocico teñido. La recreación de la ciudad amurallada de Tiro y su puerto sirven de escenario.

 

El descubrimiento de la púrpura