Erictonio y las Cecrópidas
El autor
Willem van Herp I fue un pintor flamenco que se formó artísticamente alrededor de los años 1625-1629. Entre el 1637 y el 1638 aparece matriculado en el Gremio de San Lucas de Amberes como maestro. Su producción artística se basa en composiciones religiosas, a menudo de pequeño formato, que repitió de manera casi industrial. A partir de 1651 comenzó a trabajar para el mercader de arte Matthijs Musson, momento en el que su producción se multiplicó y fue reconocida a través de numerosas réplicas, que son a su vez copias de obras de Rubens y Van Dyck, entre las que abundan los temas mitológicos.
El mito
Atenea fue a la forja de Hefesto para encargarle una armadura nueva. Hefesto, que estaba enamorado de ella, intentó violarla pero no lo logró, cayendo su semen al suelo y fecundando accidentalmente a Gea (la tierra).
De esta unión nació Erictonio, un bebé con piernas de serpiente. Su condición hizo que fuera rechazado por todos la excepción de Atenea, que se apiadó de él metiéndolo en un cesto y confiando su cuidado a las cecrópidas, conocidas así por ser hijas de Cécrope, el rey de Atenas. Estas tenían la condición de cuidar al bebé sin abrir la cesta, pero incitadas por la curiosidad incumplieron el mandato de la diosa y quedaron tan horrorizadas y asustadas que se precipitaron desde lo alto de la Acrópolis. Ante la furia del rey, Erictonio se refugió tras el escudo de Atenea.
La obra
En el cuadro vemos representado el momento en el que las hijas de Cécrope, acompañadas por una mujer más mayor, incumplen el mandato de Atenea y destapan la cesta descubriendo las serpientes del cuerpo del pequeño Erictonio.
La escena se desarrolla en un hermoso jardín donde hay un estanque, una cariátide y un atlante que enmarcan una arquitectura clásica. Las formas sinuosas de los cuerpos desnudos femeninos y los colores brillantes muestran una clara influencia del estilo de Rubens, quien también interpretó este extraño mito.
