El robo de las tablas de Rubens
El 16 de septiembre de 1985, en la antigua sede del Museo de Belas Artes da Coruña, dos tablas de Peter Paul Rubens —Dédalo y el minotauro y Psique — fueron sustraídas durante el horario de apertura al público. Su desaparición provocó una de las investigaciones más destacadas de la historia reciente del arte en Galicia.

Peter Paul Rubens, Psique y Dédalo y el minotauro (que. 1636). Museo de Belas Artes da Coruña
El origen de las tablas
Rubens (1577–1640), uno de los grandes maestros del barroco europeo, fue autor de una extensa y diversa producción. Entre los encargos más relevantes de su carrera destacó el realizado por el rey Felipe IV para la decoración de la Torre de la Parada, un pabellón de caza ubicado cerca de Madrid.
Entre 1636 y 1638, Rubens diseñó más de sesenta escenas mitológicas para este proyecto, elaborando pequeños bocetos sobre tablas de madera que servirían como modelo para las versiones finales ejecutadas por sus discípulos. Con el paso del tiempo, muchas de estas obras se dispersaron por museos de toda Europa y América: el Museo Nacional del Prado, el Patrimonio Nacional, los Musées Royaux des Beaux-Arts de Belgique, la National Gallery de Londres, el Art Institute of Chicago… y también el Museo de Belas Artes da Coruña, donde se conservan Dédalo y el minotauro y Psique .
Unas obras muy viajeras
Durante la Guerra de Sucesión española (1710), la Torre de la Parada fue saqueada e incendiada, perdiéndose gran parte de sus pinturas. En ese momento desaparece la pista de los dos bocetos que hoy pertenecen al Museo.
En 1895, Elvira Arévalo Gener, coruñesa residente en Madrid, las lega a la Biblioteca del Consulado de A Coruña con la intención de que pasen a formar parte de un futuro Museo de Belas Artes. A partir de 1946, las obras se exponen en la antigua sede del Museo, donde permanecieron durante cuatro décadas.
El 16 de septiembre de 1985, ambas tablas fueron sustraídas por un visitante durante el horario de apertura al público. La desaparición provocó una amplia investigación policial y el caso llegó a ser seguido por la Interpol.
La recuperación de las piezas
Tres años después, en 1988, Dédalo y el minotauro reaparece en el Museo Nacional de Suecia, cuando un particular intenta autentificar la obra con el propósito de venderla. La alerta de una trabajadora del museo permitió identificar la tabla como una de las robadas en A Coruña. La pieza fue recuperada, aunque el responsable no pudo ser condenado por falta de pruebas directas del robo.
Psique tardaría aún varios años en ser localizada. En 1991, fue detectada en Miami (Estados Unidos) en el mercado negro de arte, ofrecida por un grupo vinculado al crimen organizado de Nicaragua. La investigación finalizó con una operación encubierta en la que participó el historiador del arte Charles Scribner, quien confirmó la autenticidad de la obra. El proceso concluyó con la recuperación de la tabla y con la detención de los implicados.
Las consecuencias
El robo de las dos obras puso de manifiesto la necesidad de mejorar las condiciones de conservación y seguridad del museo. En 1986, el Ministerio de Cultura asumió su gestión y encargó al arquitecto Manuel Gallego Jorreto el proyecto de un nuevo edificio, el actual Museo de Belas Artes da Coruña, que abrió sus puertas en 1995.
Hoy, las tablas de Rubens forman parte de la colección permanente y son testigo tanto de la riqueza patrimonial del Museo como de su historia reciente.