Madrazo y Kuntz, Federico de

Roma
-
1815
Madrid (m)
-
1894

Federico de Madrazo y Kuntz (Roma, 1815-Madrid, 1894). Se trasladó con su familia a Madrid cuando su padre José de Madrazo pasó a ser pintor de cámara de Fernando VII, en 1819. Formado en la Academia de San Fernando, Federico sería nombrado académico de mérito en 1831, a la temprana edad de dieciséis años. Por entonces dio comienzo su prematura carrera cortesana con una pintura propagandística encargada por la reina María Cristina, que le reportó gran fama y reconocimiento desde su primera juventud. Pero su definitiva formación como pintor, absolutamente cosmopolita, tuvo lugar entre las dos grandes capitales artísticas europeas de su tiempo, siguiendo los pasos de su padre, París y Roma. En 1833 emprendió un viaje a París, ciudad en la que volvería a instalarse entre 1837 y 1839. En 1842 Madrazo regresó a Madrid, donde pronto consolidó su carrera cortesana como retratista real y, alcanzó el puesto de pintor de cámara. Al calor de su indiscutible protagonismo como retratista de la reina, Federico disfrutó de una gran demanda entre la burguesía y la aristocracia madrileñas. En estos años comenzó a madurar su estilo más característico, en el que adquirieron un gran peso los retratos españoles del Siglo de Oro, que marcarían el resto de su carrera. A partir de la década siguiente, Madrazo adquirió una gran predominancia en el panorama artístico oficial, pues no sólo fue director del Museo del Prado sino que regía también la Academia de Bellas Artes de San Fernando y desempeñó un papel importante en su escuela. Dotado de una extraordinaria capacidad para idealizar a sus modelos sin despegarse de la realidad y con una insuperable habilidad artística para describir las texturas de la vestimenta y la ambientación de sus retratos, alcanzó a acuñar un lenguaje artístico propio, de enorme difusión. Así, influyó en numerosas generaciones de pintores en España, pues su labor como docente fue muy dilatada. 

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