Entre pinceles y plumas. El museo animal
Vamos a hacer un viaje muy especial. No necesitaremos mochila ni autobús, porque esta aventura comienza nada más entrar en el museo. Aquí, entre cuadros antiguos y modernos, se esconde un grupo de animales que nos está esperando. Hay vacas que pacen tranquilas en el campo, caballos que corren a todo galope como si estuvieran vivos, pavos reales que llevan puestos sus mejores colores y elefantes que nos observan desde detrás de una reja.
En esta visita, los más pequeños descubrirán que el museo también puede ser un lugar donde se escuchan “muus”, “rugidos” o “chíos”. Iremos con calma, observando, sentándonos, imaginando. Hablaremos de los animales que conocemos y de otros que nunca venimos. Buscaremos formas y colores, jugaremos a adivinar dónde están los personajes, nos moveremos como caballos y ayudaremos a crear una obra todos juntos.
Cada parada será una pequeña aventura adaptada a su edad, donde la pintura se transforma en juego y el museo se convierte en un sitio en el que también pueden estar, sentir, reír y aprender.
Nuestra intención no es explicar grandes cosas, sino sembrar pequeñas ideas: que el museo es un lugar al que se puede volver, que el arte también habla de la naturaleza que conocemos y que nosotros, mismo siendo pequeños, podemos formar parte de ese mundo de cuadros, animales e historias.