Piezas del Legado Pardo Bazán

El Museo de Belas Artes da Coruña conserva entre las piezas de su colección, una serie de objetos que pertenecieron a Emilia Pardo Bazán. Ejemplos que pasaron a formar parte de los fondos del Museo tras una serie de donaciones, en tres momentos sucesivos.

Donación de María de las Nieves Quiroga y Pardo Bazán

María de las Nieves Quiroga y Pardo Bazán, marquesa viuda de Cavalcanti, dona diferentes objetos en los años 1946 y 1950, trala petición de José Seijo Rubio, director del Museo en aquel tiempo.

 

Emilia Pastel

 

Retrato de Dña. Emilia Pardo Bazán, Joaquín Vaamonde, 1896

...diré que me surgió una novela, donde estudié la aspiración, encarnada en un malogrado pintor gallego, dueño de tales aptitudes y dotes artísticas, que, sin duda, si viviese, llegaría a dominar la técnica y a formarse una personalidad propia... y este gallego vino a Madrid a imponer la elegancia de su arte, las exquisiteces de su temperamento.

 

Con estas palabras se refería doña Emilia a Joaquín Vaamonde, artista de la Generación Doliente que le hizo este retrato, una de sus imágenes más representadas.

Este es el segundo retrato que el artista realizó a doña Emilia, quien lo animó a trasladarse a Madrid. Gracias a su ayuda, Vaamonde se convierte en un destacado retratista especializado en la técnica del pastel. El resto de su corta existencia quedará ligada a la amistad con la escritora, pasando sus últimos meses de vida en el Pazo de Meirás, donde fallece antes de cumplir los treinta años.

Si Vaamonde dejó retratos antológicos de Pardo Bazán, ella lo convirtió en protagonista de su novela La Quimera, a través del personaje del pintor Silvio Lago, tal como lo confirmó en la conferencia que pronunció en el Centro Gallego de Madrid en 1912.

 

 

Escribanía

Escribanía, Domingo Antonio de Castro, 1808

Las iniciales grabadas en ambas caras del vaso central, MPB y JMR, parecen corresponderse con los primeros propietarios de la escribanía, los abuelos paternos de Emilia Pardo Bazán: Miguel Pardo Bazán y Joaquina Mosquera Ribera, de quien la heredaría su hijo, José Pardo Bazán y Mosquera (1827-1890), el padre de la escritora.

Pluma

Pluma, c. 1800

 

La escribanía tiene los útiles habituales de escritura: un tintero, el recipiente para plumas y la salvadera que contenía la arenilla para secar el escrito. Algunas marcas grabadas en las piezas nos informan de que se realizó en la ciudad de Ferrol por el platero Domingo Antonio de Castro. El conjunto se acompaña con una pluma de plata finalizada con una amatista. 

estoxo

Estuche, Joyeros: Masriera Hermanos, c. 1895-1915​

Este estuche fue un obsequio que Emilia Pardo Bazán recibió de la firma de joyeros Masriera, una familia de destacados orfebres y joyeros barceloneses. En la tapa, decorada con esmalte pintado, está representada la Alegoría de la Fama sosteniendo una trompeta y escribiendo el nombre de E. Pardo Bazán en el horizonte, para señalar su distinción como escritora.

En el borde de la tapa figuran varios ejemplos de la obra narrativa de Pardo Bazán: San Francisco de Asís, Una cristiana, La piedra angular y los Pazos de Ulloa; en su interior contiene una plumilla de oro.

 

En la donación de María de las Nieves Quiroga y Pardo Bazán se incluían también:

  • Un retrato de Emilia Pardo Bazán, pintado por Xesús Corredoyra en el año 1915.
  • Una colección de monedas desde el período romano  hasta el siglo XIX.
  • Un misal, regalo de boda de Juan Lembeye en 1868, año en que doña Emilia contrae matrimonio con José Quiroga y Pérez de Deza.
  • Un manuscrito sobre la pintura española del siglo XIX, especialmente dedicado a la Goya. 

 


Todos estos objetos y otras piezas relacionadas con la vida y la época de la escritora, forman parte de la exposición "Legado Emilia Pardo Bazán en el Museo de Bellas Artes de A Coruña" que puede visitarse hasta el mes de marzo de 2022.

 

Donación de María Esteban-Collantes y Sandoval

El conjunto de objetos relacionados con Emilia Pardo Bazán, y que forman parte de la colección del museo, se completa con la donación de María Esteban-Collantes y Sandoval, en el año 1968.

Condesa Torre de Cela

Retrato de la Condesa de Torre de Cela, Joaquín Vaamonde, 1897

El retrato representa a Manuela Esteban-Collantes y Sandoval a sus diecisiete años, nuera de doña Emilia Pardo Bazán y hermana de la donante de las piezas. 

El artista, Joaquín Vaamonde, realizó este retrato de la que fue Condesa de la Torre de Cela, tras su matrimonio en 1916 con Jaime Quiroga y Pardo Bazán, hijo de la novelista que ostentó el título de Conde de Torre de Cela.

La pieza supone una muestra de la intensa actividad retratística que desarrolló el pintor durante su estancia en Madrid, a finales de siglo.

 

Speculum

Speculum Humanae Vitae, c. 1590-1630.

Este antiguo tapiz de época barroca y temática alegórica, sirvió de inspiración para una de las novelas de la escritora, tal como contó la propia Emilia Pardo Bazán, en una entrevista del año 1918:

Representa la danza macabra. Se lo compré a un yanqui que lo encontraba triste. Y verá usted, a mí su contemplación me inspiró un capítulo de "La Sirena negra"

Doña Emilia se refiere al capítulo V de su novela de 1908, "La sirena negra", donde describe algunas de las figuras del tapiz que en la narración están inmersas en una danza de la muerte.

El tema central del tapiz se inspira en la estampa Alegoría de la muerte, del grabador italiano Andrea Andreani (c. 1558-1629), con un completo programa iconográfico, explicado en la ficha técnica de la pieza.

 


Todos estos objetos y otras piezas relacionadas con la vida y la época de la escritora, forman parte de la exposición "Legado Emilia Pardo Bazán en el Museo de Bellas Artes de A Coruña" que puede visitarse hasta el mes de marzo de 2022.